Así es, hablando de indumentaria tradicional “festera”, la moda unisex llega a las Hogueras de San Juan con fuerza, y además ha venido para quedarse.

Estamos ya en el siglo XXI y en un mundo donde cada vez con más fuerza aspiramos a difuminar los límites entre lo masculino y lo femenino, nuestra fiesta más grande no podía quedarse sin estar a la vanguardia.

El pasado sábado 18 la que suscribe asistió como enviada especial a la primera sesión del concurso oficial de “mascletàs” 2016. Pues bien, en la zona reservada a autoridades e invitados se pudo observar por parte todos los presentes, y con gran alegría por parte de esta reportera, la presencia de una pareja perfectamente ataviada con la indumentaria reglamentaria, como mandan los cánones. Hasta aquí todo ¿normal?. Pues al parecer, según pude comprobar en primerísima persona, para la mayoría de los y sobre todo las presentes no. Y claro, la siguiente pregunta se hace obligada, ¿porqué no?, pues porque se trataba de una pareja de mujeres, ella engalanada con su traje del siglo XVIII, y su compañera con un impecable atuendo de Zaragüell.

Traje de Alicantina
La pareja de mujeres en cuestión perfectamente ataviadas. Un placer poder observar esta fotografía.

El escándalo estaba servido, todo el mundo les hacía la pelota, pero de manera escandalosa y si parangón ya que al parecer resultaban conocidas para gran parte de los presentes, con comentarios del tipo: “pero qué guapas”, “estáis increíbles”, “qué bellezones”, “eso es , que no se diga”,  etc, etc. Pero como es habitual en el arraigo español, acto seguido, al hablar en los corrillos, las ponían “finas filipinas”.

Nos hemos puesto en contacto con la Federació de Fogueres d’Alacant para preguntarles al respecto qué dice el reglamento de indumentaria que se debe de portar en los días oficiales de Hogueras, y nos han comunicado que en dicho reglamento no hay nada dispuesto sobre este particular, y que por consiguiente lo dejan al libre albedrío.

Esta reportera quiere dejar su particular y breve comentario: queridos lectores, dejémonos ya de rosas y azules, los colores no tienen sexo. Y a las dos mujeres que han tenido el buen gusto de imponer un nuevo estilazo, decirles que ¡OLÉ VUESTROS OVARIOS!.

Por último sólo quisiera lanzar una pregunta… ¿Qué pasaría si un hombre aparece vestido con el traje del siglo XVIII?. Ahí lo dejo.

Siempre vuestra. Besis.

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